A grandes rasgos la asesora de lactancia es la persona que ofrece información y apoyo directo a madres y sus responsabilidades serán distintas si ese voluntariado lo realiza atendiendo consultas telefónicas o por correo electrónico, ofreciendo ayuda personalizada o coordinando las reuniones periódicas de un grupo se apoyo.
Con todo existirán responsabilidades comunes y también algunas específicas de cada ámbito. Aquí detallamos algunas, especialmente dirigidas al apoyo grupal:
Atender las consultas específicas que recibe y derivar si es necesario
Dar información seria y correcta
Alentar a las madres a hablar y ayudarse entre si.
Enseñarles a escucharse mutuamente, recordándoles que hablen de a una por vez, sin conversaciones laterales y en voz baja, para que todas puedan beneficiarse de lo que se habla.
Mantener activa la participación de las madres haciendo preguntas generadores cuando la discusión se detiene.
Actuar como facilitadora de los procesos educativos que viven las integrantes del grupo.
Por ejemplo, si una madre hace una consulta, puede invitar a las otras madres a responder, estando atenta para reforzar la información correcta. Esta información debe ofrecerse únicamente cuando no surge espontáneamente de los miembros del grupo.
Hacer sugerencias, ofrecer opciones y suavizar los consejos muy imperiosos, recordando que cada madre tiene la propiedad de las decisiones sobre sus hijos.
Evitar criticar, reprender o dar conferencias informativas dentro del grupo.
Dar responsabilidades a las madres que tienen más antigüedad o muestran mayor interés.
Mantener contacto con las integrantes, en diversos momentos y espacios, para facilitar el apoyo y la capacitación de las madres.
Organizar el cuidado de los niños. Las madres deben sentir que son bienvenidas con sus bebés.
Mantener una coordinación con otras asesoras y/o grupos de apoyo. De esta manera, se potencia el trabajo en torno a la temática de lactancia materna.
Lograr la identidad grupal.
Alentar a las madres a que regresen.
Registrar los nombres de cada mamá y su bebé, y sus datos de contacto.
Pensar en las mamás y embarazadas para preparar temas acordes con la composición del grupo.
Pensar preguntas que generen debates; podrían tenerse en cuenta preguntas que se han hecho anteriormente.
Tratar temas diferentes, para despertar el interés.